Compasión tornada a miedo
Saludos a todos Añadir leyenda Hacía frio, tanto que los charcos de la lluvia se habían congelado, y formaban parte del entretenimiento de los niños en sus tardes de juegos de gélido invierno, lanzándoles piedras y así comprobar el grosor del hielo, siendo esos centímetros el medidor del frío nocturno caído a la madre tierra. Algunas tuberías se congelaban y estallaban con las incipientes luces del día, justo cuando más frio hacía, al amanecer, y por ende el trabajo de los fontaneros se multiplicaba en esas jornadas invernales extremas. Las calles estaban adornadas con las luces navideñas, apagadas por el día, y brillantes y muy coloridas resplandecían durante toda la noche desde el ocaso hasta el orto. Las vacaciones de Navidad en el colegio eran una alegría para los más pequeños de la casa, sus juegos, sus risas, sus cambios de horarios, incluso sus aburrimientos eran patentes en esos días, ya faltaba muy poco para que dieran comienzo esos esperados espacios de tiempo ...